Blog

Puentes, conexiones creativas de la ingeniería

Puentes, conexiones creativas de la ingeniería

Imagen de uno de los puentes de Portugal, utilizada como cabecera del artículo

Los puentes captan poderosamente nuestra atención, no solo por su función práctica, sino también por su componente estética.

Para poner de relieve el impacto de estas obras en el imaginario colectivo, tan solo hace falta mencionar el puente Golden Gate o el puente de Brooklyn para evidenciar la impronta de tales iconos.

Es en la confluencia entre creatividad y técnica donde se encuentra toda una colección de puentes que simbolizan la capacidad del ser humano para superar barreras físicas y conectar territorios.

Clasificación estructural

Bien es cierto que estas impresionantes estructuras se pueden clasificar de diversos modos: por su funcionalidad, por los materiales empleados, por su geometría o longitud total.

Sin embargo, de forma resumida y a grandes rasgos, en esta ocasión se procede a catalogarlos atendiendo al sistema estructural que define la solución adoptada.

Puente de viga (beam bridge)

Constituido por piezas rectas horizontales, apoyadas en dos o en más puntos, que soportan las cargas que actúan sobre ellas mediante su capacidad para resistir flexiones. En la antigüedad, antes de emplearse el hormigón armado, era inviable para salvar grandes obstáculos ya que los materiales disponibles no trabajaban bien a flexión.

Puente de arco (arch bridge)

Las cargas a transmitir se reparten, como su propio nombre indica, en forma de arco a los pilares de apoyo. El tablero puede estar apoyado o colgado de esta estructura principal, dando origen a distintos tipos de puentes como el arco con tablero superior, intermedio o inferior.

Puente en ménsula o voladizo (cantilever bridge)

Se construye usando ménsulas consecutivas, que son estructuras horizontales que se proyectan en el espacio y sólo están soportadas en un extremo.

Para puentes peatonales pueden fundamentarse en vigas simples, pero para puentes de mayor envergadura se necesita de grandes estructuras reticuladas de acero. La parte superior trabaja a tracción, mientras que la inferior lo hace a compresión.

Puente de armadura o celosía (truss bridge)

Su cuerpo consiste en una composición de barras rectas unidas entre sí que constituyen un armazón rígido de formas triangulares capaces de soportar cargas en su plano, aplicadas sobre las uniones.

Todos los elementos de la armadura se encuentran trabajando a tracción o compresión.

Puente colgante (suspension brigde)

Sostenido por un arco invertido apoyado en torres, el tablero se suspende mediante tirantes verticales conectados a este.

Al igual que ocurre con el puente de arco, este es un puente que resiste gracias a su forma. Las fuerzas principales son de tracción en los cables principales y de compresión en los pilares.

Puente atirantado (cable-stayed bridge)

El tablero se encuentra sustentado por una serie de tirantes oblicuos que se conectan a uno o varios pilones verticales. El puente atirantado se distingue del puente colgante porque no contiene el elemento principal del arco invertido, por lo que los tirantes relacionan directamente las torres con el tablero.

Además, los puentes colgantes trabajan principalmente a tracción, y los atirantados tienen regiones que trabajan a tracción y otras a compresión.

Historias peculiares en la construcción de puentes

Puente de Alcántara (Cáceres)

El puente romano de Alcántara, situado en Cáceres y sobre el río Tajo, ejemplifica la habilidad de la ingeniería de puentes para adaptarse al emplazamiento elegido.

La primera decisión a sortear fue la altura de tablero, situado a más de 50 metros sobre el nivel del cauce, considerándose así el puente romano más alto del mundo.

Curiosamente, y no siendo fruto de la casualidad, la rasante coincide con el punto en el que las laderas incrementan su pendiente y comienzan a formar una marcada “V” de la sección del río.

El número y luces de los vanos se adaptan en función de la anchura del obstáculo topográfico a salvar. Es evidente que la tecnología de aquella época no podía resolver el vuelo en un solo tramo, por lo que el ingeniero encargado de esta obra decidió situar una pila central y construir dos vanos de 28,80 m hacia los lados.

Los arcos adyacentes podrían haberse configurado con esa misma luz, completándose así una solución con cuatro vanos simétricos. Sin embargo, se optó por añadir dos vanos más a cada lado, de luces decrecientes de 21,90 y 13,80 m.

Grabado «El Ponte d´Alcantara» (Hübner, 1863)

Como remate final en la pila central resalta un arco honorífico de 13 metros de altura colocado sobre el tablero. Todo esto confiere al puente un papel protagonista en la organización del lugar.

Puente de Barcas (Sevilla)

No fue hasta el siglo XII, en pleno apogeo del imperio almohade, cuando se logra cruzar mediante puente el río Guadalquivir a su paso por Sevilla.

De esta forma se conecta la ciudad con la comarca del Aljarafe, zona agrícola y tradicional “despensa” de la cual se abastecía. Dicho puente de barcas fue el primero y el único durante más de siete siglos.


Grabado de Pieter van der Aa (1707) en el que aparece el “pont de bateaux”

Este contaba con 150 metros de largo y una anchura de paso de 7 metros. La estructura consistía en una serie de tablones apoyados en barcas ancladas al fondo del río. No fue ni mucho menos el primero de su condición, ya se habían materializado con anterioridad puentes así, por ejemplo, los romanos en el río Danubio o el propio imperio musulmán, en Tortosa, sobre el río Ebro.


Fotografía del puente de barcas, un año antes de su demolición (Vigier, 1851)

El puente de barcas es parte de un conjunto elementos icónicos de la ciudad, construidos en época musulmana, como son la Giralda, la Torre del Oro o la muralla del casco histórico. A diferencia del resto, el puente de barcas cayó en el olvido al sustituirse en 1852, en ese mismo punto del río Guadalquivir, por el actual Puente de Triana (oficialmente denominado como Puente de Isabel II por construirse bajo el reinado de dicha monarca).

Puentes de Just Solutions

Emplazada en el Paraje Natural de la Desembocadura del Guadalhorce, es la pasarela peatonal de madera más larga de toda Europa. Tras su inauguración en 2020, este elemento constructivo se convierte en el principal icono de la Senda Litoral de Málaga que cuenta con más de 100 kilómetros transitables a lo largo de la Costa del Sol.

La estructura, de 270 metros de longitud y 3 metros de ancho practicable, se compone de siete vanos: tres en la margen derecha del río, otros tres en la margen izquierda y un gran vano central de casi 70 metros de luz sobrevuela el cauce de aguas bajas.

En el diseño del puente destacan las formas curvas de los arcos principales y la barandilla envolvente de formas redondeadas. Con ello se consigue una buena sintonía entra estética y eficiencia estructural.

Just Solutions ha participado en este proyecto encargándose del estudio de inundabilidad con el objeto de obtener los parámetros de diseño en el ámbito de la desembocadura del río Guadalhorce.

Si quieres saber más sobre construcción sostenible visita nuestra red social principal